Título: Thérèse RaquinAutor: Émile Zola
Año: 1867
Páginas: 320
Thérèse vive una vida gris y monótona junto a su marido Camille, pero ésta cambia de manera radical al conocer a Laurent, con quien iniciará un apasionado romance.
Thérèse Raquin no es la primera novela que escribió Émile Zola pero sí la que le dio la notoriedad de la que goza aún hoy en día. Aunque para ser justos, habría que subrayar que esa fama no le vino por la calidad de la novela (que la tiene, indudablemente) sino por el rechazo que originó en los lectores de entonces y los ataques a los que se vio sometido Zola debido al contenido de su obra.
La novela basa su argumento en un caso real, un trágico suceso muy comentado por la prensa de la época. Zola lo convierte en un ejercicio de naturalismo puro, que retrata con toda su crudeza y brutalidad, sin concesiones ni formalismos, un crimen y sus terribles consecuencias.
Thérèse es una mujer de temperamento vivaz y nervioso. De niña es acogida por su tía, quien dedica su existencia a cuidar a su hijo, el cuál goza de una salud débil. Inmediatamente, Thérèse se ve recluida bajo el yugo de una vida monótona junto al enfermizo Camille y su espíritu indomable languidece poco a poco su lado.
Poco después se ve obligada a contraer matrimonio con Camille por deseo de la madre de éste, ya que piensa que la joven deberá cuidar de su hijo cuando ella falte.
La vida de la familia cambia cuando Camille consigue un empleo en París y abandonan la estancia en el campo. Allí Camille se reencontrará con Laurent, un amigo de la infancia quien seduce a Thérèse.
Laurent es todo lo contrario a Camille, es atractivo, salvaje y masculino lo que hace que la joven sucumba a una pasión carnal y enfermiza.
Los amantes se entregan al adulterio de forma descontrolada pero una vez que se ven privados de sus deseos más primitivos, se convierten en animales irracionales y son empujados por su lado más salvaje a la que creen, será la llave de su felicidad, sin imaginar que aquello les conducirá a un infierno personal.
Esta obra es un magnífico estudio del ser humano, de sus anhelos y sus debilidades. Zola utiliza un hecho real como excusa para tratar la naturaleza del ser humano a través del temperamento de sus diferentes personajes.
Encuentro similitudes en esta novela con "Crimen y Castigo", una de las obras maestras absolutas de la literatura universal, y uno de mis libros imprescindibles, dicho sea de paso. No tanto en la forma, sino en el fondo, ya que tanto Dostoievski como Zola analizan brillantemente el comportamiento del ser humano ante un hecho horrendo como es un crimen y las consecuencias que sufren los artífices de tal acto.
"Thérèse Raquin" es, en definitiva, una novela cruda, dura, que no se lee, se devora y que no te dejará indiferente. Altamente recomendable.
Puntuación
